Vuelta a pescar en el Río Dorado
En noviembre del año pasado,cuando visité la zona, no pude sacar una conclusión sobre la pesca en el "Dorado" por el poco tiempo que dispuse, por lo tanto este viaje era muy importante para conocer las posiblidades y potencialidad del río.
Este nace en los cerros Jujeños (en las Yungas) y recorre en dirección oeste/este mas de ciento cincuenta kilómetros hasta verter sus aguas en el río Bermejito (antiguo cauce del Bermejo). El río "Dorado" cruza la propiedad en la cual estuve alojado y se alimenta de vertientes, aguas termales y arroyos, su lecho es de arena y grava. De aguas claras y verdosas, serpentea entre cerros formando numerosas correderas y pools como un típico río de montaña que además es de fácil vadeo. La vegetación que lo rodea es exuberante, con especies como el Guayacán, Nogal, Palo Blanco y Quebracho, Cebil, Algarrobo y Espinillo, arbustos, helechos y otras muchas especies sub-tropicales. Durante la temporada de "invierno", que comienza en Mayo y termina en Noviembre, prácticamente no llueve, pero de Diciembre a Marzo las lluvias pueden dejar caer más de 1,500 mm de agua. La temperatura durante las mañanas es fresca pero al medio día levanta varios grados. El verano es muy caluroso y húmedo.
El viaje de Salta hasta la propiedad nos demandó 3 horas. Llegamos a las 7:00 PM cuando estaba oscureciendo, nos recibieron el encargado y su hijo con quienes arreglamos varios detalles sobre la estadía y nuestras salidas de pesca en los proximos días. Nos alojamos en una casa sencilla pero muy confortable, pintada de blanco con techo de tejas ubicada en una zona elevada. El casco consta de una sala estar-comedor con chimenea y cocina, tres dormitorios, un baño (otro se está por construir) y una galería externa techada, ideal para tomar unas copas al anochecer escuchando los sonidos del monte. El agua que se consume es de vertiente y se calienta con fuego de leña.
A la mañana siguiente luego de un buen desayuno, Juan, Baltasar y yo partimos. Emprendimos el viaje a caballo por un sendero que había que mantenerlo abierto a fuerza de machete (pues en época de lluvias la selva lo invade con rapidez) hasta llegar a una zona accesible del río. El viaje que supusimos nos demanadaría 1 hora nos llevó cerca de 3 pues nos encontramos con algunos arboles caídos y suelo muy erosionado que nos obligó a desviarnos un poco del sendero principal.
Lo que no dejaba de fascinarme eran los olores y perfumes de la selva, árboles de todo tipo y tamaño con lianas entrelazadas en sus ramas y y troncos, plantas de orquídea y otras parásitas, y el sonido mezclado de las aves y zumbido de los insectos. Había huellas de Anta (ó Tapir) por todas partes.
Llegamos al río a media mañana, estaba claro y soleado. Arme mi caña SAGE RPLxi nº 8 con línea de flote y elegí una mosca negra y amarilla, lastrada y con cabeza muddler. Comenzamos a recorrer el río buscando las correderas, colas de corredera pools y lugares apropiados para encontrar dorados. Habían pasado más de 20 minutos sin ningún pique hasta que llegamos a una corredera en la cual hubo dos subidas de dorado que erraron tomar la mosca. Cambié la mosca y tampoco tomaron. Seguimos mas de una hora probando en diferentes partes vadeando de un lado a otro el río hasta que en la confluencia de un arroyo con el "Dorado" tuve un primer pique, luego otro, hasta que pude clavar un primer dorado que tenía unos 2 kilos, muy saludable y con intensos colores naranja y negro en su cola. Luego de otros piques y 2 piezas logradas como la anterior, le tocó el turno a Juan que nunca había pescado con mosca, así que lo ayude un poco y luego de algunos tiros tuvo un espectacular pique de un dorado que debía tener mas de 4 kilos. Ese día seguimos probando en varios pools y correderas con buenos resultados y algunas capturas de piezas similares a las anteriores. Baltasar tuvo un pique de otro dorado de buen tamaño, parecido al de Juan, pero no pudo clavarlo.

A las cinco de la tarde luego de recorrer unos 2000 metros de costa resolvimos regresar. La vuelta fue más rápida que la ida y en poco mas de 2 horas estabamos de regreso en la casa. Ya era casi de noche, nos dimos un buen baño caliente, cenamos y nos quedamos organizando el viaje para el día siguiente frente a la chimenea disfrutando unos tragos.
El domingo partimos a las 8:00 hs. por la misma senda del día anterior, el programa era recorrer unos 14 km de río aguas abajo hasta llegar al "bebedero" (donde hay otra senda que lleva de la casa al río). El día amaneció muy bonito con sol y sin viento. Llegamos a media mañana y a las 11:00 hs. ya estabamos recorriendo el río aguas abajo, llevando los tres caballos a tiro. Pasamos por la primer corredera del día anterior, pero no tuvimos ni un solo pique, continuamos avanzando por el río donde todo parecía un sueño por su belleza. Cargabamos nuestras mochilas con el almuerzo, la infaltable cámara de fotos y otros elementos. Los caballos nos seguían al paso muy docilmente. A las 12:00 y yo ya había probado todos los lugares posibles, los dorados parecían haber desaparecido, hasta que en una cola de corredera comenzaron a tomar nuestras moscas, uno tras otro comenzaron a picar y estaban muy activos. Peleaban salvajemente cuando se sentían clavados y muchos lograron soltarse en sus saltos, pero igualmente conseguí capturar unas 4 piezas de entre 2 y 3 kilos. Continuábamos avanzando hasta otra corredera y nuevamente los piques y las capturas. Ya habíamos logrado mas de 10 dorados y otros tantos o más piques.
En una corredera en la que ya había capturado unos 5 dorados, Juan clavó una pieza de por lo menos 5 o tal vez 6 Kilos, pero lamentablemente cortó el leader. Ya eran las 6 de la tarde, habíamos recorrido buena parte del río y perdido la cuenta de cuantos dorados habían tomado nuestras moscas.
A eso de las 7:00 PM nos encontramos a la orilla del río en una zona que no podíamos cruzarla ni vadearla por su profundidad. Allí Juan comenzó a seguir unas huellas de ganado por el monte. Caminamos siempre llevando los caballos a tiro hasta que al fín nuevamente Juan reconoció el "bebedero", fue un alivio pues ya era de noche y no podíamos cruzar el río debido a lo peligroso que podía ser, a pesar de contar con linternas. Juan buscó otro paso menos profundo del río por donde logró pasar sin problemas, pero Baltasar y yo que lo seguíamos pisamos unas piedras con algas y con el efecto de la corriente perdimos la estabilidad y nos caímos al río. Nos mojamos íntegros pero por suerte los caballos mantuvieron la calma (seguramente por su cansancio), pudimos levantarnos, salir y llegar sin problema a la costa.
Luego de 2 horas de cabalgata habiendo recorrido más de 14 kilómetros de río llegamos por fin a la casa, eran las 10 de la noche.
Una vez bañados con agua bien calente y cambiados, sin perder el buen humor, recordamos todas las aventuras vividas durante la jornada.
Como conclusión puedo confirmar que el río "Dorado" es ideal para la pesca de esta maravillosa especie. Hay mucho dorado y la mayoría de las piezas capturadas fueron de 2 y más kilos, aunque también se clavaron piezas de 4 y 5 kilos. Para disfrutar más esta pesca creo que un equipo nº 5 ó 6 sería perfecto. La gran mayoría de los dorados fueron pescados con línea de flote, pero el más los grandes salieron con línea de hundimiento.
El río tiene aguas claras y es muy fácilmente vadeable. Me pareció un programa novedoso, distinto, muy divertido y emocionante, fue una aventura en serio!. El recorrido por el río fue una tarea importante que seguramente será aprovechada por otros pescadores en los próximos viajes. El resultado final de la experiencia fue muy positivo desde el punto de vista humano y deportivo y por haber podido disfrutar la naturaleza de esa maravillosa selva salteña que aun se mantiene salvaje.
Daniel Beilinson
Daniel Beilinson - Empresario. Se dedica a la pesca con mosca desde hace mas de 21 años. Ha pescado salmónidos en casi toda la Patagonia Argentina desde Santa Cruz hasta el sur de Mendoza y dorados en la Provincia de Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes, Formosa, Salta y Chaco. Desde hace 10 años se ha especializado en la espectacular pesca de especies de agua salada (bonefish, tarpon, permit, barracuda, jack, robalo, etc.) habiendo recorrido y pescado en los Cayos de la Florida y los Everglades (USA), en las Bahamas, México, Cuba, Turk & Caicos, Bélice, Anegada y las Granadinas.
Desde hace 4 años organiza y coordina viajes de grupos para pescar en México (Bahía Ascensión, Holbox, Xcalac y Cozumel) y ahora también en Cuba, en muchos casos acompañando a los grupos como leader group.
Website: www.flyfishingcaribe.com
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